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obsesión

Desperté
pensando describirte
como a la imagen que revolotea
el ave que vuela
en los contornos de mi mente.

Mire el techo
creyéndolo el cielo
el universo distante que se pierde
que muere cuando te vas
paloma de paz,
paloma que vuela
para no regresar.

Describirte… para que no te vayas
para tenerte
(describirte)
para enjaularte en un papel bond blanco
para que tu recuerdo,
tus alas
no vuelen

… para que no te vayas de mi lado.

Música Leve

Estoy tocando
un tocadiscos antiguo
Estoy dormido,
girando…

Resuena un sueño,
volando
vorágines que desconciertan

(mis oídos)


caminando en un limbo;
estoy dormido,
recostado en el mismo suelo.

Déjame vivir destino errado
en un ensueño
girando al otro lado;
quizá estoy soñando

dormido…

girando…

rozando el silencio,
escuchando tus pasos:
conmigo.

Luna de invierno

Suspiro de tu luz
vaho que desciende
entre los reflejos de tu cuerpo
y en tu nombre
se disuelve.

Una luna llena
se duplica
en la blancura de tus senos
un brillo ciego
me guía a los bosque oscuros de tu sexo.

Me despiertan tus ojos
similares al cielo
que en la noche
luminarias
dulces ajenjos del apocalipsis
fin del mundo por tus besos.

Roja rosa

Como la roja rosa colgando de su tallo
movida por el viento con descaro
así es tu cuerpo
balanceándose en mi falo
movida por el calor de otro orgasmo.

La tranquilidad espera el verano
mientras florecen tus pétalos lozanos
hincados en el suelo
esperando mi mano
para ser tomados con delicadeza.

Tus espinas no dañan mi encanto
dolor sádico que atrapa
y me hace sucumbir entre tus pastos
bañado con el rocío de tu mañana.

Como la lluvia nocturna sin luna
caigo
para deslizarme entre tus capullos
recorriendo tus bordes
desflorando tu cuerpo
perdiendo mis sentidos
con tu aroma.

SIEN

Un dedo
se apoya insondable
sobre mis sienes
revela un suspiro
que se prende en sus velos,
abre un camino
(crepúsculo)
que se cierra en el alba
de mis ojos,
de mis venas
que no se suturan
ni clausuran el destino.

Mi piel converge en el silencio,
se pliega y cierra el vacío
con cruel designio
que roba el alma
y vuela por el vino,
el camino:
que atraviesa mis sentidos.

Cuando quieras verme...

Vuelve a pasar tus parpados por los míos
revela tus ojos falsos en mi rostro
devela que me miras
e inútilmente no puedo mirarte a los ojos.

Mi verso impuro en tu suspiro
tú que vuelves plata la impureza
oro, mi desdicha
y matas con cuchillo fino mis lamentos.

…escribe si aun te queda vida
roza mi pecho con tu muerte
devén en vaivenes mi alegría
dime si todavía tengo vida
si es luz tu voz
tus palabras a medias luz
en Arial Black o Time New Roman negrita,
queda algo de libertad
volver a verte

Cierra mis ojos si es que me miras
llévalos a algún recuerdo decadente
gíralos donde yo pueda verte
donde no seas la eclipse
ni la luz de mediodía.

DecadenciaS

La desilusión de verte
dormida esperando el desencanto
la luna silente
entre tus brazos
se adormece con tu indiferencia.

Noche que te agobia en tus encantos
fuego que florece entre tus venas
voyeur sangriento que renace
dolor reciente que conversa
mi amor por ti no se quiere
roza la luna con la estrellas
atraviesa el silencio con la luz de tu ventana
cierra el silencio y lo vuelca candela.

Mi amor por ti no renace
se vuelve viejo narrador de decadencias
se vuelve tiempo que no regresa
me vuelvo reloj de pared desierta
que en el tic tac te busca
que a las doce te sueña
volverán mis oscuros segundos
para que sigas durmiendo
indiferente
soñando con las estrellas.

3 min. (a veces –or)

Quiero tomar
del color desesperado de tu arte
del infinito deseo de tu corazón,
eclipsado en eclipse:
de páginas negras que repiten el dolor.

Un último suspiro
que toma curvas en tu voz
y el fin ingrato de tus besos
trazos burdos del viento
que se transforman en (…) horror.

Y al final
si ensombrecidos por la noche
no podemos vernos
y al final
encumbrados al precipicio
no sentimos vértigo, ni desamor.

…cuando perdidos en nuestros sentidos
sin romper un llanto deshumanizado
podre verte de nuevo a la lágrimas
(guías a tus ojos)
cascada en tu alma
comprensión
quizá empatía
si finalmente me llevan esos ríos
aunque sean de sangre
a tu corazón.

Últimos Versos

Debo contar de tu voz
de tu vientre
ninfa y núbil figura del viento
cuyo frágil cuerpo se desprende
cuyo aroma flota más denso que tus lamentos.

Debo decir de mi voz y mi cuerpo
para sentir la sinceridad de tu aliento
para romper el manantial que en tus ojos
se inunda del cruel sufrimiento;
para deslizarme en ellos,
gota de cristal que se quiebra
recorrer tu mejillas en desvelo
debo sentirme frágil como el cielo
para romper en tus quebrantos mis pensamientos.

Sentir que la rima es un infierno
debo escribirla insensata
para que se vuelvan sonrisas en tu boca
debo decirlas sin quererlo.

Me alejo de tu cuerpo y de tu arrullo
para no ver de nuevo tus rocíos
me alejo de tu manos en mi pelo
y te dejo los últimos versos
diría Neruda
que yo amargamente te escribo.

¿Quién es?

Es dios
el que se ha ocultado esta tarde
detrás de un sol ardiente,
maligno
es dios
el que cambio la vergüenza de su nombre,
la miseria de su rostro
con el sol del amanecer en su vientre.

Nos quemamos nosotros
con las desdichas del divino
la luz de sus ojos
las revuelve el destino; una rima sin placer.

Como el viejo en el río
convertidos en piedras
bajo el sol del estío
dios es horrible
su luz de bronce
es la armadura del vacío,

yo estoy de noche
la luna triste
para conocer realmente
la gloria de un ser divino
tal vez sea dios
un rayo de la noche,
un reflejo de mi vacío.

Tus labios sin cielo (Antología del Recuerdo)

Quiero sentir tu voz
hablándome,
respirando en mi piel,
sobre cada uno de mis sentidos
tras tus labios,
esperándome,
diciendo que nada esta perdido,
todo es posible
con tus labios,
dentro de ellos,
fuera se sí.

Todo lo creo
si lo dices tú
son las verdades
que escondió el cielo,
para decirme
que solo por tus labios
conocí el sufrimiento.

Los recuerdo aún
esos labios arcanos
que me escondiste tanto,
hoy me los muestras,
hablando,
queriendo
un dios resucitado,
una palabra de aliento.

Buscándome incansable
para perpetuarlos
en mis palabras,
esos labios delicados
que el mismo cielo
no pudo haberlos creado
sino que mas suaves
mas que las nubes
muy dulces
como el caramelo
tan perfectos
que el mismo cielo
no pudo haberlos creado.

Hoy los veo
y me postro
ante tal creación divina,
mi alma se aclara
ante tal lozanía,
un resplandor,
hermoso y sofisticado
no puedo perpetuarlos,
no puedo
siquiera describirlos,
los veo
y me confundo
como en un laberinto,
los deseo
y los pierdo,
se va huyendo
aquel sabor bendito
de tus labios,
los quiero
como necesitando
sentir la inspiración de aquellos
que solitarios y únicos
me dijeron tantas cosas
que ya no recuerdo
pero ellos siguen presentes
hablando
que el mismo cielo

nunca podrá poseerlos.

¿Qué habría sido?

Mi nombre:
un don,
es un canto de sirena,
una invitación al panteón
acolchonado de franela.

Que no borre el alcohol
cruel corrosivo,
porque conmigo
recuerdo es olvido
testigos nada más.

Si no me recuerdas
¿Cómo seria?
¿Cómo habría sido?
tu mirada con la mía:
falacia,
mentira.

Mi nombre
si puedes repetirlo
¿Qué seria?
¿Qué habría sido?
una verdad,
una desdicha.

Bella dama
la noche es larga
estas muy borracha
para poder continuar.

Sensu Obsceno

Sensu obsceno
suena a ambrosia
al olor del sexo
y una llama de melancolía.

No somos impúdicos
tampoco amorales
epitafios libertinos
escribiendo obscenidades
no pueden juzgarnos.

Donde cada palabra
esconde incierta
un pensamiento lóbrego
una mirada impura
¡Ay!
por descubrirla
sensu obsceno
te estamos buscando
entre cada verso
convertido en perversión.

Viento y Lluvia (Rimas de Colegio)

Fuiste viento y lluvia
sobre mi cuerpo firme
tu tormentosa pasión.

Arremetiste bamboleante
mi firme obelisco
lo mojaste
llovieron gotas de ardor
sin poder saciarte
tormenta salvaje.

Volviste en gimoteos de trueno
erizaste el veneno
con eléctrico movimientos
quebraste mis cimientos
con tu angulosa posición.

Finalmente fuiste silencio
primavera y dulce canto
rozando con brisa y encanto
mi derruida construcción
edifiquemos de nuevo
y volvamos
naturaleza y destrucción.

Astillas de soledad (Conclusión)

Estoy harto
de la vida que acaba
del suave canto de sirena
que engalana;
El tedio del perdón:
la vida.

No me basta
seguir siendo el mismo
despojo de siempre,
decadente
entre las rocas del alma
clavando mis pensamientos.

Ya no surten efecto
aquellos paliativos
llamados sentimientos
inmune a todo
pero no a mi mismo
se cayeron las cruces
para astillar mis temores,


tal vez la soledad.

Fuiste (Argumento)

Siempre la misma
perdida,
mirada,
la nada,
en la luz del amanecer.

Las Venus del mediodía
se sientan
una cabeza da vueltas;
¿Sera la mía?
en la ocaso
de la pintura del cliché.

Caen sombríos
mis semblantes,
decepcionados,
siempre lo mismo
¿ placer?
y un triste responso
detenidos otra vez
perdidos
en la oscuridad del capitel.

Déjame, menos desencanto (Tiempo)

Fruto, incesto de mis venas
quiero llorar desesperado
lágrimas de piedra,
sangre
pero no llanto.

Suave brisa de primavera
llevaste en el viento el verano
déjame invierno sin dulce canto,
déjame otoño para no llorar en vano.


Caen las hojas.
Caen los ojos.
Caen rocíos verdeazulados.


Se apiñan en un cerro
besos y caricias azucarados

Cae mi corazón también del cielo
fruto seco que no da nada
amor podrido por desencanto.

Hasta a veces, mi condena (Protagonista)

Me duele el cielo
como las noches sin su mirada,
lágrima tras lágrima,
late el infinito
en lo profundo de mi alma.

Solloza el muerto
dándome su calor
llanto de cruel abandono
sin recuerdos,
sin astros,
cada vez mas simple
el mundo a mi alrededor
cuando estoy triste
me duele el cielo,
el infierno
y hasta a veces
el corazón.

Réquiem (Espacio)

De un lado a otro
se deshojan almas vivas,
pétalos orgánicos,
sucumben sin belleza
sesgados por el viento
decapitados capullos
entre razones inciertas.

Van cayendo multicolores
arrancadas del cielo
nombres de rosas,
gravitacionalmente,
abandonan sus corazones.

La sangre se disipa
con la brisa
sus esporas
solo dejan más lamento;
cae el cielo
va llorando
sobre los tristes cuerpos
pobres almas,
pobres rosas
no pudieron ser salvadas.

Leyente (Introducción)

Soy un leyente perdido
en la cima de un anillo
no se como regreso
sin caer perdido
en su profundo infinito.

Mis palabras ahí se pierden
caen muy hondo,

no sé como irme
ni como habré vuelto
dentro de este lugar inexplorado
donde he llegado
a un punto sin retorno.